Ya comienza la sección Calendario Ambiental:
el dia martes, como cada 2 de Febrero, se celebra el Día Internacional de los Humedales!
Del total de la superficie de bosques de manglares cuantificados para Venezuela, 24% se encuentra en áreas de protección como parques nacionales y monumentos naturales y refugios de fauna silvestre, es decir, áreas de protección con prioridades de conservación estricta, mientras 39% está incluida en áreas de protección, que hemos llamado de manejo, porque permiten otros usos en el presente o constituyen reservas de recursos para el futuro.
Como parte del marco legal que protege los ecosistemas de manglar en Venezuela se incluye un instrumento específico como lo es las Normas para la Protección de los Manglares y sus Espacios Vitales Asociados y luego otros como la Ley de los Espacios Acuáticos e Insulares y la Ley de Zonas Costeras. Igualmente, Venezuela es signataria de la Convención de Ramsar relativa a los humedales como hábitat de especial importancia para aves acuáticas. Venezuela cuenta con cinco Sitios Ramsar, además de otros humedales costeros, de importancia para la conservación del manglar y de los ecosistemas marinocosteros, los cuales están incluidos en figuras de protección: Refugio de Fauna Silvestre de Cuare, Ciénaga de Los Olivitos, HuequeSauca y los parques nacionales Laguna de Tacarigua, Laguna de La Restinga, Archipiélago de Los Roques. Además de estas áreas, los parques nacionales Turuépano y Delta del Orinoco, así como la reserva de biosfera Delta del Orinoco, en el oriente de Venezuela, protegen un área importante de este ecosistema donde se encuentran los mangles de mayor porte del país.
Como se puede apreciar, la existencia de un marco legal, de áreas protegidas de conservación y/o de manejo, no es garantía para la conservación ni de éste ni de otros ecosistemas del país. No obstante, su existencia permite el diseño de estrategias y facilita la consecución de fondos con fines de conservación y manejo. Adicionalmente, permite que diferentes organismos gubernamentales tengan ingerencia para la vigilancia y control de estas áreas y garantizar que, al menos dentro de ellas, exista el nivel de protección adecuado para garantizar la permanencia de las condiciones que posibilitan la subsistencia de estos ecosistemas.
En pocas palabras: "con tanta militarización de la ciudadanía y con miles de militares dentro de los cuarteles sin hacer nada, la vigilancia y control de los ilícitos ambientales dentro de todas estas áreas protegidas debería ser una de las tareas a asignar para todos ellos!